La característica del lenguaje es ser el instrumento del que se sirve el hombre para diversos fines. Cuando una persona (emisor/escritor/enunciador) dice algo (emite un mensaje) a otra persona (receptor/lector/enunciatario), intenta siempre producir algún efecto en este último: busca influir en él. ¿Por qué quiere influir, cuáles son los motivos que lo impulsan a hacerlo? Responder esta pregunta sería muy complicado, y nos llevaría fuera del ámbito de nuestro análisis.
¿Consigue influir? A veces sí y a veces no; esto depende de factores tales como: que el mensaje llegue a destino (no sea dicho a un sordo, o remitido por una carta que se pierda en el camino) y que el receptor comparta con el emisor un mismo código lingüístico (por ejemplo, que ambos hablen el mismo idioma). Pero ¿qué clase de influencia se busca con el mensaje?
Hay muchas formas de influir en el otro, y a todas ellas sirve el lenguaje: el emisor/enunciador puede tratar de informar, de preguntar, de pedir, de insultar, de persuadir, de dominar, de halagar, de ordenar, de despreciar, de engañar, de entretener. Existe una variada gama de relaciones de comunicación que puede presentarse entre dos o más personas (diálogo, reunión social), e incluso entre una o algunas personas y una masa indeterminada de ellas (el novelista y su público, los legisladores y sus gobernados).
Es preciso ahora, recordar que el análisis del lenguaje no se agota en la mera palabra, y este vínculo no es objetivo ni permanente, depende enteramente de las complejas relaciones entre los hombres. En efecto, si una expresión lingüística significa algo, lo significa siempre para alguien y porque alguien más quiso significarlo: el significado no es más que uno de los elementos del lenguaje, y el lenguaje es, ante todo, una herramienta para la comunicación entre los hombres.
En esta cadena de interacción de enunciados nos vamos construyendo como sujetos discursivos. Toda interacción de enunciados está relacionada con un género discursivo particular: conversación cotidiana con los amigos o vecinos, el discurso pedagógico de la escuela, la conversación amorosa, el discurso religioso, literario, periodístico, profesional o político, entre algunos.

me parece interesante saber esto pues es de gran ayuda en nuestro campo universitario y profesional.
ResponderEliminarhola andres me parece que le falta mas informacion y especificar mas cosas pero es bueno subale mas informacion por que como decia la compañera es de suma importancia para nosotros!
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